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lunes, 8 de febrero de 2016

El PP coloca a sus cachorros en Hunosa

Los presidentes de NNGG de Gijón y de Avilés trabajan en la empresa pública desde febrero del año pasado
Lunes 08 de febrero de 2016

Dos dirigentes de Nuevas Generaciones de Asturias se ocupan desde hace un año en tareas de gestión en Hunosa a pesar de su escasa experiencia laboral. Se trata de Andrés David Ruiz, presidente de Nuevas Generaciones de Gijón, y de Reyes Fernández Hurlé, presidenta de la rama juvenil del PP en Avilés donde también es concejala.

Andrés David Ruiz (Gijón, 1988) trabaja desde febrero de 2015 en el Departamento de de Organización, Asuntos Sociales y Gerencia de Directivos de Hunosa. Licenciado en Economía por la Universidad de Oviedo en 2014, detalla en su currículum una experiencia laboral de dos años como administrativo en Construcciones Florentino Riestra S.A. y también dos meses como monitor de tiempo libre.

Reyes Fernández Hurlé, también se ocupa desde febrero del año pasado en Hunosa en tareas de tesorería dentro del Departamento Financiero. Licenciada en Administración y Dirección de Empresas en 2012, su experiencia laboral se reduce a una beca en el departamento de márketing de Hidroeléctrica del Cantábrico. Concejala en Avilés desde 2013, sus padres Amalio Fernández y María José Hurlé, también fueron ediles del Partido Popular en el mismo ayuntamiento.

A pesar de su juventud y corta experiencia en el ámbito laboral, ambos dirigentes de NNGG se han curtido en el terreno político desde hace varios años. Andrés David Ruiz sucedió a David González Medina (hoy diputado autonómico en la Junta General) al frente de las Nuevas Generaciones de Gijón. Bajo su mandato de la rama juvenil del partido se celebraron los dos congresos de la formación en la ciudad que han terminado con querellas; uno de ellos anulado por los tribunales y otro impugnado por varios militantes entre protestas y denuncias por falsificaciones del censo. Fuentes del PP han manifestado también que David Ruiz pasó un año como presidente de NNGG sin haber sido ratificado, tal y como mandan los estatutos de la organización, por el comité nacional de la rama juvenil del PP. Las mismas fuentes le sitúan como un dirigente cercano a la actual presidenta del PP de Asturias, Mercedes Fernández.

En el caso de Reyes Fernández Hurlé, fue una de los tres concejales --junto a Carlos Rodríguez de la Torre, portavoz municipal del PP, y Ana Bretón-- que no acudieron a la junta local del partido en la que se eligió a Carmen Rodríguez Maniega como presidenta de la agrupación avilesina del partido después de la dimisión de Joquín Arístegui el pasado mes de noviembre. Arísteguí renunció a cargo después de conocerse su relación con gastos personales incluidos en la contabilidad de Aquagest dentro del caso Pokémon. En el momento de su dimisión aún no estaba imputado aunque sí lo fue despues y en calidad de tal declaró el pasado 29 de enero ante la juez que lleva el caso en el juzgado de Lugo. En el día de su dimisión como presidente del PP de Avilés, Fernández Hurlé se sumó a los concejales disconformes con esta decisión por entender que "es prematuro sustituir en 24 horas a un presidente que lleva 22 años en el cargo". Además, los ediles pedían en un comunicado "un proceso más meditado en beneficio de Avilés y del PP" y se posicionan "en contra de la corrupción y por tanto consideramos que hechos puntuales no deben enturbiar las siglas del PP".

La concejal también mantuvo un enfrentamiento reciente con Raúl Blanco Hernández, entonces vicesecretario de comunicación de Nuevas Generaciones y que acusó a Fernández Hurlé de convertir a la organización en  "un coto de caza privado, con intereses personalistas compartidos por miembros del partido"  y de no haber convocado el congreso local "en el plazo legal". La polémica se saldó con un comunicado de apoyo de NNGG de Asturias hacia la postura de Fernández Hurlé.

jueves, 4 de febrero de 2016

El principio de transparencia: ¿Dónde está en el empleo público en España?



EL PRINCIPIO DE TRANSPARENCIA:
DÓNDE ESTÁ EN EL EMPLEO PÚBLICO EN ESPAÑA
JORGE FONDEVILA ANTOLÍN

 Resumen:
Este trabajo realiza un examen de la evolución del empleo público en España, en donde tras la sucesión de diferentes regímenes políticos existe un problema endémico: la politización, el favoritismo y clientelismo en la selección y en el desarrollo de la carrera administrativa.

Como verá el lector, ocho años después de la promulgación del Estatuto Básico del Empleado Público, los problemas son los mismos

Solo recientemente parece haberse abierto una puerta a la esperanza, al amparo de la doctrina establecida en los últimos años por el Tribunal Supremo, con el fin de evitarlos excesos en el uso de la figura de la "discrecionalidad técnica", que se ha utilizado para apoyar las decisiones judiciales de no revisar la discrecionalidad técnica ejercida en los procedimientos de selección de los funcionarios por parte de las autoridades administrativas.

En términos prácticos, la discrecionalidad técnica ha significado la exclusión de la revisión judicial de los resultados de los exámenes y las pruebas de valoración de la capacidad. Con frecuencia ello ha supuesto una violación de los principios de transparencia, igualdad, mérito y capacidad.

En resumen, la práctica administrativa en los procedimientos de reclutamiento y contratación está lejos de los principios constitucionales y legales; está lejos de cumplir con las regulaciones nacionales y europeas sobre los principios de transparencia e igualdad. Por lo tanto, debemos hacer todo lo posible para adoptar las mejores prácticas de buen gobierno en estos temas.

viernes, 29 de enero de 2016

"El primer hombre notable que inició la corrupción en la Transición fue el rey". Entrevista con Gregorio Morán



Revista Sin Permiso

Sentarse a hablar con Gregorio Morán (Oviedo, 1947) no es tarea fácil. No porque no sea accesible, que lo es. El periodista y escritor, aunque parezca extraño, no tiene móvil y hay que contactar con él a través del correo electrónico o de su editorial, Akal, con la que acaba de reeditar su libro 'El precio de la Transición', escrito en 1991.

El texto, como el propio Morán explica en esta entrevista en eldiario.es de Carmen Moraga, ha sufrido pequeñas modificaciones en algunos pasajes que fueron objeto entonces de censura. Fundamentalmente, algunos referidos al rey Juan Carlos sobre el que Morán se muestra más que crítico.  

De hecho, avisa en el prólogo de que "el rey era el mayor operador fraudulento del país" gracias "a la impunidad que le concedía el Estado y la de su real gana. Y así siguió hasta que los suyos hubieron de cesarle porque ponía en peligro la supervivencia de la institución". 

En ese prólogo Morán también sentencia que "lo que unió de verdad a los vencedores de la Transición no fue la Constitución de 1978 sino los negocios", para añadir después, sin tapujos, que "la Transición como periodo histórico, con su Constitución de 1978, lleva funcionando 40 años para gozo y satisfacción de quienes la parieron, la amamantaron y la pusieron a trabajar, lo más pronto que consintió su edad, en una casa de lenocinio". 

La primera edición de su libro fue publicada en 1991 y ahora, casi 25 años después, se reedita con algunas correcciones. ¿Hubo censura?
Sí, evidentemente hubo censura. En la primera edición de Planeta se habían omitido cosas con referencias al rey y en esta edición se han reconstruido del todo. Yo de los párrafos desaparecidos en aquel momento no tuve noticia hasta que compulsé mi original con el texto editado. Bueno, son esas cosas que pasan.

¿Por qué vuelve a salir el libro justo ahora?
Era un libro que demandaba otra generación, gente como Podemos. El libro, después de dos ediciones, se había agotado y Akal pensó con buen criterio que éste era un buen momento, justo cuando una generación que no la vivió debate sobre aquella Transición y si debería haber una segunda Transición. Era importante sacarlo ahora de nuevo.

Usted ha sido uno de los primeros en analizar críticamente esa etapa histórica. ¿Por qué se ha tardado tanto en desmontar los mitos de la Transición?
Cuando se publicó este libro en 1991 las reacciones fueron brutales. Una de las cosas que también se ha decidido en esta reedición ha sido precisamente incluir esas reacciones de los prebostes del periodismo de entonces. Porque fueron muy duras. Hoy pienso que tenía que haber titulado el libro de una manera mucho más pedante: 'El precio y leyenda de la Transición', porque la Transición tenía una leyenda que se habían montado los mismos y escasos protagonistas y sus escribientes, según la cual en aquel año que yo escribo esto, todo el mundo era bueno. El rey era magistral en su comportamiento y el motor del cambio; Adolfo Suárez, un estratega; Santiago Carrillo era un demócrata de toda la vida; Felipe González y la socialdemocracia eran lo más parecido a Olof Palme; y Fraga no había tenido apenas nada que ver con el franquismo. Una historia en la que todos eran buenos y nos obligaron a todos a considerar que eran buenos cuando nosotros sabíamos que eso era la renuncia a un pasado y, por lo tanto, una cosa peligrosísima.
La reacciones de los medios fueron, además, muy malas. Todavía se vivía un espíritu de la Transición que se caracterizaba en que lo más importante era la libertad. Pues vamos a la libertad y olvidemos otro montón de cosas como la corrupción, aunque en la primera etapa de la Transición no tuvo demasiada importancia. Fue uno de los grandes problemas posteriores.

Secreto, consenso para no airear el pasado, y olvido son las claves de ese silencio, de esa 'omertá' pactada entre los actores de entonces que denuncia en su libro.
Sí. Es como si se reuniera un grupo de viejos tahúres y antes de comenzar la partida se prometieran unos a otros que hay temas intocables. Y así fue durante todos esos años. Y funcionó perfectamente. Cada uno de ellos fue haciendo su autobiografía particular o encargó a alguien que se la escribiera y lo llevaron con absoluta indignidad, pero lo llevaron muy bien.

¿Una gran farsa?
Sí. Una gran farsa en la cual unos fuimos meros comparsas y otros, cómplices.

Entre esos cómplices incluye a la prensa de entonces.
Por supuesto. La Transición no se hubiera podido hacer sin los elogios permanentes de la prensa. Sobre todo de los columnistas y tertulianos. Cuando publiqué el libro uno de ellos aseguró en un artículo que gente como yo no debería vivir en España porque estaba atentando a la convivencia.

¿Cree que estamos ante el inicio de una segunda Transición, como afirman Albert Rivera o Pablo Iglesias?
La Transición es un fenómeno irrepetible porque es pasar de una dictadura a una democracia. Lo que plantean Rivera y casi todos los partidos es una reforma de los esquemas creados en la Transición, aunque no tiene nada que ver con aquella etapa. Lo que pasa es que como lema es eficacísimo y la gente dice: "¡Ay, qué bonito!".

¿Hay alguna similitud entre los actores de entonces con los de ahora: Rivera, Pablo Iglesias, Pedro Sánchez, Alberto Garzón?
Ahí es donde se ve más claramente la imposibilidad de que esto sea una segunda Transición. Entre Pablo Iglesias, Rivera, Sánchez etc., el único que se mantiene incólume desde hace no se cuantos años es Rajoy. Claro que él es registrador de la propiedad y puede estar toda la vida. No se puede decir que sea una clase nueva, solo más joven. Creo recordar que a ese chico al que los dioses no le han concedido un exceso de talento, que es Sánchez, el del PSOE, le preguntaron que qué recuerdos tenía de las primeras elecciones democráticas y dijo: "Sí, sí. Recuerdo perfectamente aquellas elecciones del 79", cuando las primeras fueron en el 77. No tiene ni zorra idea. No es que no se conozca el pasado, es que no tiene ni idea.

Como analista e historiador, ¿qué opina sobre lo que está ocurriendo en Cataluña?
Yo vivo en Barcelona y creo que ese deterioro viene de lejos. Nadie se preocupó nunca desde aquí de ver que aquello podría ser un tema muy serio. Cuestiones como la inmersión lingüística nadie le dio la importancia que Pujol le daba. Por ejemplo, la protección de la emigración magrebí en detrimento de la emigración latina era algo que veíamos todos allí y de esto nadie se preocupó aquí. A un magrebí le da lo mismo aprender castellano que catalán pero un latino no tiene por qué, ya está en su propia tierra o en tierra parecida y puede hablar el castellano perfectamente.
Y a esto se suman dos cosas al mismo tiempo gravísimas. Una, la crisis económica que castiga especialmente y de manera brutal a Cataluña, sin la ayuda prestada a los bancos, cajas etc. No solo de toda España, sino el esfuerzo que se hace por mantener las de Cataluña, que es muy importante. Y, segundo, la corrupción. Políticamente el gran salto adelante de Artur Mas de echarse a nadar o a la piscina sin agua viene dado por cómo neutralizar esos dos efectos. Solo se pueden neutralizar de una manera. Tú no puedes conseguir la amnistía si no hay una Cataluña independiente y si no se concede la amnistía estos acaban en la cárcel. Bueno, en la cárcel, cárcel, no, porque al final todos estos delincuentes de alto copete todo lo más que pasan es un fin de semana en la cárcel.

¿Y eso no es indignante?
Es absolutamente indignante. Una demostración es la corrupción de los Pujol, de la familia no queda ni uno. No sé si tienen perro o gato pero si lo tienen seguro que están también implicados en la estafa. Es una familia mafiosa. Sicilia no queda lejos y además hay una gran tradición siciliana en Cataluña.

¿Cómo ha podido haber tanto silencio durante tantos años?
Se compró todo. Empezando por los medios de comunicación. Y luego había una presión social, es decir, la hegemonía del catalanismo social y política se apagó. El PSC, a diferencia del PSOE del País Vasco, fue un partido creado después de la muerte de Franco y creado de retales de la peor especie como se demostró luego. Personajes como [Joaquim] Nadal o como [José] Montilla tienen una responsabilidad clarísima en todo lo que está ocurriendo.

Esos escándalos de corrupción han sido destapados por la prensa. ¿Cómo ve ahora a los medios de comunicación?
La prensa está peor que nunca. La existencia de la prensa digitalizada es un recurso frente a los monopolios de la prensa que cuenta de verdad. ¿Y qué prensa es la que cuenta de verdad? Evidentemente la de papel, los medios de comunicación en papel y la televisión. La prensa digitalizada posiblemente sea el futuro. Yo todavía no lo veo pero, de momento, en el presente, el poder político nunca le hace caso a un medio virtual. Es más, se necesita que un medio escrito recoja una información virtual para que ese información tenga eco.

La prensa digital ha destapado muchos casos de corrupción
Lo virtual es un recurso para nosotros, para enterarnos de lo que está pasando porque si nos fiáramos exclusivamente de lo que sale en el papel estaríamos en el país de Alicia y el país de las maravillas. Pero el futuro está muy negro. Tan negro como que todos los periódicos están hipotecados, menos lo virtual, que es barato. Pero el poder necesita a la prensa escrita y los informativos, porque es lo que da peso a una información.

¿Y por qué cree que la corrupción apenas pasa factura en España a los políticos?
La corrupción se inicia cuando los partidos descubren que son caros, carísimos. Es entonces cuando empiezan las mordidas, cuando descubren que el partido es caro y no hay fondos. Eso no quiere decir que la corrupción no existiera ya en la época de Franco. Ya existía, claro. Pero los partidos democráticos no tenían experiencia del 3% o el 5%. Y eso siempre exige que haya algún intermediario que se lleva el dinero. Y ese intermediario, como Bárcenas, dice: "Una cosa es que mis creencias sean del PP y otra cosa es que no me pueda montar yo una fortuna". Digo Barcenas y tropecientos más.

¿Cree que Rajoy está actuando con acierto ante el pulso catalán?
A mí me cuesta mucho trabajo diferenciar los aciertos y los no aciertos de Rajoy porque como es tan lento. A lo mejor mis nietos podrán descubrir si Rajoy lo ha hecho bien o lo ha hecho mal porque es como un transatlántico, va despacito, despacito. Y ahora se ha movido un poco porque si espera un poco más, se le va de las manos todo. No creo que Rajoy haya estado sembrado en el tema catalán porque no tiene ni zorra idea y porque tampoco tiene dirigentes políticos de altura en el PP catalán. El único hombre que pensaba y tenía cabeza era Vidal-Quadras, y fue una condición sine qua non que le puso Pujol a Aznar en los famosos pactos del Majestic para llegar a un acuerdo y apoyar aquella legislatura. "A este me lo sacas de allí", le dijo, y lo llevaron a Bruselas porque no había un sitio más lejos.

¿Se imagina una Cataluña independiente o es una entelequia de los soberanistas?
Es una absoluta entelequia, no me lo imagino. Hoy he oído a uno en la televisión que decía: "Esto no se lo creen ni ellos".

¿Por qué cree que hay tanto temor a afrontar una reforma de la Constitución?
Ahí hay una cosa en la que creo que Rajoy tiene razón que es que los planteamientos de reforma de la Constitución que se hacen desde Cataluña no solucionan absolutamente nada. A mí no me parece nada mal que la reformen entera pero no sé qué es lo que piden reformar. Porque nadie precisa nunca en qué consiste la reforma de la Constitución. Pero es un recurso cojonudo decir, sí, hay que reformar la Constitución. Pero reformar la Constitución no nos va a quitar la corrupción de encima y no creo tampoco que el objetivo de los que quiere cambiarla sea cuestionar la monarquía.

Precisamente en su libro se muestra muy crítico con la figura del rey Juan Carlos, durante tantos años intocable. ¿Faltan muchas cosas por conocer todavía del monarca?
¡Hombre, casi todas! El rey ha pasado de ser el motor del cambio a ser un personaje que complica la vida de todos, la de su hijo, la de su nuera, la de su mujer, y la de todos los que le rodean.

Ha llegado usted a afirmar que es un corrupto.
Sí, eso iba a decir ahora. Yo creo que el primer hombre notable que inició la corrupción en la Transición fue él. Lo he escrito y lo mantengo. Entre él y aquel manco de Lepanto que se llamaba Colón de Carvajal, que era su ayudante, y que a Dios gracias que tenía una mano nada más porque la cantidad de dinero se llevó… ¡Eso eran comisiones! Pero él tenía impunidad.

¿Felipe VI será el último rey o hay monarquía para rato?
La verdad es que yo como profeta... Me he equivocado tanto, que no me atrevo a decir qué ocurrirá. La figura de padre e hijo no son similares. No hay que olvidar una cosa, que el rey, el viejo, era un braguetas o un vainas pero a éste creo que no le van a dejar. Son dos mujeres muy diferentes y eso es muy importante. Su poder es ahora un poder simbólico.

Hay otra cosa que llama la atención en su libro y es que habla mucho de Carrillo y de la buena sintonía que mantuvo con Suárez, e incluso con Fraga, pero cita muy poco a Felipe González. ¿Fue su papel en la Transición insignificante?
Es que Felipe González, y el PSOE, en la Transición, en esos años hasta las elecciones de octubre en el 82, se mantuvo en un segundo plano. No por que él lo quisiera sino porque así se lo hacen saber los dos más interesados. El intento de pinza entre el PCE de Carrillo y Adolfo Suárez es una obviedad. Hubo un momento en el que a punto estuvieron de formar gobierno. Uno de los que se opuso a ello fue Fernando Abril Martorell. ¿Por qué gana Felipe arrolladoramente en octubre del 82? Toda la campaña fue falsa, pero si ganó fue porque no representaba nada de la Transición. No estaban complicados como Carrillo ni como Suárez. Era unos chicos que no tenían pasado. 'Su' partido nació en 1974, en Suresnes. Ahora dicen que Rivera o Pablo Iglesias llevan pocos años en la política pero poco llevaban también estos otros.

¿Qué piensa del Felipe González que defiende a Pujol o dice que Pinochet respetaba más los derechos humanos que ahora Nicolás Maduro?
El ser humano envejece por lo general mal. Y en política, muy mal. Y luego está ese principio de que uno a determinada edad se va volviendo conservador. Pero en el caso de Felipe no es solo un problema ideológico, que nunca le preocupó un comino. Es que tiene un tejido de intereses, un capital, unos amigos... Ese Felipe González convertido en esa especie de reina madre parlanchina está ahí como el gran aliado del centroderecha. También se lo han puesto muy fácil porque una vez que abandona la dirección del PSOE... Es que lo de Zapatero tuvo que ser durísimo, visto por dentro. Visto por fuera fue duro. Es un caso a analizar. Y lo de Sánchez ya debe alcanzar el delirio. Lo de este chico va a más.

Usted que conoce bien a la izquierda, ¿a qué achaca que siempre ande dividida?
Lo que más une es el poder y la izquierda siempre o casi siempre tiene el poder lejísimos. La derecha se une enseguida si hay perspectiva de poder. Ahora algunos dicen que Rajoy va a tener una crisis de poder, que se le están levantando los barones, pero se pueden ir a tomar por saco, se pueden ir a donde quieran porque si ganan las elecciones esos barones están más unidos a su jefe que a nadie. Ahora bien, si las pierden, que se prepare.

Una última pregunta. ¿Se atreve a vaticinar qué va a pasar el 20D?
¡Ay, si tuviera esa bola de cristal, sería precioso! Lo que sí pienso es que estas elecciones tienen encanto. Todos los candidatos por primera vez están acojonados porque no saben si van a estar el primero, el segundo o el tercero. Es una carrera sin ganador absoluto y por eso tiene más encanto que nunca para aquellos que no participamos en el comedero político. Y si faltaba algo en esta merdé general, pues entró Cataluña y todo se vuelve absolutamente incontrolable.

Columnista habitual en el diario barcelonés La Vanguardia y amigo desde el principio del proyecto SinPermiso, fue un resistente político en el clandestino Partido Comunista de España bajo el franquismo. Periodista de investigación e insobornable crítico cultural, ha escrito libros imprescindibles para entender el proceso que llevó en España de la dictadura franquista a la Segunda Restauración borbónica. Su último libro: El cura y los mandarines (Madrid: Akal, 2014)

martes, 26 de enero de 2016

Corrupción, urbanismo y opacidad


Corrupción, urbanismo y opacidad

Tanto las reclasificaciones como las recalificaciones de suelo han llegado a superar el 1.000 % el valor anterior

 

La insufrible cascada de escándalos de corrupción que nos viene asolando desde hace unos años podría desagregarse en dos grandes tipos casuísticos: los derivados del espurio cobro de presumibles comisiones en la contratación de las obras públicas y los ocasionados por una eventual y fraudulenta aplicación de los procesos de planeamiento urbanístico. Teniendo en cuenta la mayor sofisticación de estos últimos, pasemos a analizarlos con mayor detenimiento.

Se suele aducir frecuentemente (y con razón) que la corrupción que deviene del urbanismo trae causa de la ausencia de transparencia pública en la tramitación administrativa de los instrumentos de planeamiento. En aparente contraposición, también se señala (igualmente con razón) que los planes de urbanismo se ven sometidos a largos e intensos procedimientos de información pública y participación social para que cualquier ciudadano, ejercitando la acción pública (no es preciso que esté directamente afectado), pueda presentar cuantas sugerencias, alegaciones o recursos considere oportunos, bien en defensa de sus legítimos intereses privados, bien en defensa de los intereses generales y colectivos presuntamente vulnerados.

A este respecto, esta aparente contradicción encuentra su explicación en la opacidad que comporta la documentación que se expone por ausencia de una auténtica transparencia pública que permita a la ciudadanía conocer con claridad suficiente, las consecuencias que se derivan de las propuestas urbanísticas que integran los planes, sobre todo las económicas y las plusvalías generadas en las mismas.

En este sentido, conviene recordar que el planeamiento urbanístico produce dos grandes tipos de actuaciones: las denominadas “reclasificaciones de suelo”, consistentes en el paso del suelo rústico a urbanizable con la finalidad de que absorba el futuro crecimiento urbano, y las “recalificaciones de suelo” consistentes en el cambio de uso y/o atribución de mayor edificabilidad a un suelo preexistente que ya dispone de un uso y una edificabilidad concretas establecidas por un planeamiento anterior, modificaciones realizadas sobre la base de satisfacer presumibles demandas sobrevenidas por razones de mercado.

Contra la especulación, solo cabe la transparencia, y contra la corrupción mayor transparencia aún
Obviamente, tanto las reclasificaciones como las recalificaciones de suelo comportan normalmente un incremento del valor del suelo originario que, en ocasiones (como aconteció durante la “década prodigiosa” 1998-2007) llega a superar el 1.000 % el valor anterior, lo que genera un aluvión de plusvalías que el afortunado propietario de suelo recibe sin haber hecho nada ni invertido un euro (al menos “de manera confesable”) para merecerlo.

Pues bien, con la finalidad de acotar al máximo este fenómeno especulativo impropio, el artículo 47 de la Constitución mandata a los poderes públicos a impedir la especulación del suelo (única especulación prohibida expresamente por la Constitución), estableciendo para ello que “la comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos”. Consecuentemente, resulta necesario conocer las plusvalías que se derivan de los procesos de reclasificación y recalificación para poder dar una respuesta adecuada al mandato constitucional señalado.

Sin embargo, los instrumentos de planeamiento que se someten a información pública utilizan un metalenguaje técnico ininteligible para la ciudadanía. Así, las magnitudes utilizadas para identificar las consecuencias que comportan los procedimientos de reclasificación-recalificación suelen denominarse “unidades de aprovechamiento”, “urba-valorías”, “metros cuadrados del uso característico” u otras entelequias análogas y para nada se habla de las plusvalías económicas que dichas operaciones comportan, con lo que la generación de los impropios procesos especulativos y su derivada de eventuales casos de corrupción quedan emboscados, facilitándose enormemente estas lamentables e indeseables prácticas sociales.

A este respecto, nada legal impide, sino más bien al contrario, que en cada reclasificación/recalificación de suelo y durante los procedimientos de información pública se proceda a exponer los análisis coste-beneficio que comportan tanto la situación originaria del suelo como la nueva que se propone, sobre la base de un riguroso estudio de mercado avalado por una sociedad de tasación homologada por el Banco de España. Se trata de exponer al conocimiento ciudadano e institucional de manera clara e inteligible, “negro sobre blanco”, las plusvalías que estas operaciones generan, posibilitándose de esta forma la satisfacción del mandato constitucional, sino a impedir, al menos a “acotar” desde la lucidez que ofrece el conocimiento de la realidad la especulación del suelo y sobre todo, al disponerse de la información precisa, permitirá dificultar con mayor solvencia los procesos de corrupción urbanística derivados del espurio reparto sotto voce de las plusvalías generadas que en ocasiones se practica y que tanta alarma y escándalo social produce. En este sentido y como ejemplo de su factibilidad jurídica, una medida análoga a la señalada ya ha sido incorporada en la muy reciente legislación urbanística valenciana a instancias del Partido Socialista sin que su aceptabilidad generara problema alguno.

Como reflexión final, solo cabe resaltar de nuevo la necesidad de acabar con la opacidad e introducir, al máximo, “luz y taquígrafos” en los procelosos procedimientos de reclasificación y recalificación de suelo si queremos impedir, desde el rigor, la continuidad de sus malas prácticas. Contra la especulación, solo cabe la transparencia, y contra la corrupción mayor transparencia aún.

Gerardo Roger Fernández, es arquitecto y profesor de Urbanismo del Instituto Pascual Madoz de la Universidad Carlos III.

sábado, 23 de enero de 2016

Estúpidos y constantes


 Estúpidos y constantes

En Internet no existe atención suficiente para atender al pudoroso, al introvertido, al discreto, al diamante en bruto

 

Delia Rodríguez, El País

Kurt von Hammerstein-Equord, el general rojo que se opuso a Hitler, tuvo la clarividencia y el morro de clasificar así a los seres humanos en un manual militar de los años treinta: “Divido a mis oficiales en cuatro grupos. Los inteligentes, los trabajadores, los estúpidos y los perezosos. Normalmente dos características se combinan. Algunos son inteligentes y trabajadores: su lugar es el Mando General. La mayoría son estúpidos y vagos: significan el 90% de todos los ejércitos y son adecuados para los trabajos rutinarios. Cualquiera que sea a la vez inteligente y vago está cualificado para las tareas más elevadas de liderazgo, porque posee a la vez la claridad intelectual y la compostura necesarias para las decisiones difíciles. Uno debe tener cuidado con los estúpidos y trabajadores: no se les debe confiar ninguna responsabilidad porque solo causarán problemas”.

Esta cita clásica de la cultura de oficina que lleva décadas colgada en los despachos de todo el mundo explica también una de las grandes injusticias de Internet: el triunfo de los mediocres. Es fácil que los inteligentes trabajadores y los vagos (sean o no estúpidos) pasen inadvertidos. Pero en la red no existen límites para alguien tonto y constante. El bloguero no muy dotado pero que escribe cada día hasta ser considerado un experto. El profesional que no para hasta que es conocido en todo su sector. El tuitero que comenta todo con todos hasta que su opinión acaba siendo tenida en cuenta.

Los algoritmos de las empresas de Internet imitan el algoritmo de nuestro cerebro. Facebook favorece al pesado que no para de contar su vida y al que no podemos dejar de cotillear. Google, a los medios que inundan la web de cientos de noticias idénticas cada día pero en las que no paramos de pinchar. LinkedIn, a los que hacen del networking su verdadero trabajo y que añadimos como un cromo a nuestra red. YouTube, al que es tan regular en su exhibicionismo que odiamos con fidelidad.

Nuestro cerebro está programado para premiar los estímulos constantes con la familiaridad. No hay tiempo para decidir si esa persona nos suena porque se lo merece o porque simplemente estamos hartos de ver su nombre en nuestras redes. Es el lado oscuro de la empatía, el que nos lleva a favorecer a los nuestros y temer al otro. En Internet no existe atención suficiente para atender al pudoroso, al introvertido, al discreto, al diamante en bruto, a no ser que aprendan las técnicas del trol, del exhibicionista, del narcisista, del estúpido laborioso.

Nadie sigue a Casandra si no sube un selfie cada día.

jueves, 21 de enero de 2016

Acoso a un interventor



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 Revista Hincapié

Están haciendo efectivas las amenazas en la campaña electoral de que me iban a hacer la vida imposible”. Fernando Urruticoechea describe así el acoso al que está siendo objeto. Es el funcionario que más casos de corrupción ha denunciado en España. Desde hace unos años es el solitario interventor del ayuntamiento de Orihuela, en el levante peninsular. Muy a su pesar se ha convertido en el ejemplo de Quijote contra la poderosa ligazón de promotores, partidos políticos y estancias judiciales que ha hecho de un sin fin de municipios españoles el califato de la corrupción. Orihuela, sin ir más lejos, es la cuna del caso Brugal.

Fernando Urruticoechea nunca ha dado su brazo a torcer. Tras escucharle, parece haber una fórmula extraña y macabra que concibo percibir: La intensidad de los ataques que describe son proporcionales a su actitud intransigente de respeto a la ley en las adjudicaciones y contratos.. “La bronca política no va conmigo”, me dice, “pero además me deben respeto institucional como titular del órgano de control del ayuntamiento, una de cuyas funciones es precisamente la de hacerles de guardaespaldas de legalidad”. 

Alguien quiere, pues, eliminar al guardaespaldas que garantiza la legalidad en los ayuntamientos. Sin testigos, no hay crimen. Es una paradoja a la que la propia realidad corrupta española ha conseguido dar la vuelta: el político que busca el atajo acusa al funcionario honesto de violar la ley.

A Fernando lo acosan noticias diarias en la prensa, amenazas de expedientes, demandas millonarias de empresas relacionadas con adjudicaciones municipales. Todas esas demandas y expedientes hasta ahora han quedado en nada. Sus informes contrarios a arbitrariedades, sus negativas al amaño, han estado siempre ajustadas a la ley. No parece ser esa la batalla, sino el desgaste. Todas esas acusaciones laminan sin duda su moral, además de la salud de Fernando, sometido a dos graves operaciones recientes que le han obligado a coger una baja de ocho meses. Su vuelta al despacho en el ayuntamiento de Orihuela el 9 de noviembre abrió una nueva batería de acusaciones y amenazas en su contra. Hasta ahora, las páginas insidiosas en la prensa o las declaraciones públicas poniendo en duda su trabajo habían salido “gratis”. En la actualidad, Fernando tramita con un abogado penalista sendas demandas contra dos concejales por delitos contra su honor.

Su día a día, al abrir a las 8.00 horas su despacho en el ayuntamiento, y conseguir salir sosegado a su hogar, no es el western entre un utópico y loco funcionario y unos políticos montaraces, como la prensa pretende presentar; tampoco el combate ascético de un protagonista del realismo mágico de la corrupción en un ayuntamiento donde el PP, por otro designio de la paradoja, ha recuperado el poder municipal. Hay algo más detrás que para el común de los mortales es difícil de alcanzar a ver. Y sin embargo, y no nos abandona la paradoja, es al común de los mortales a quien más les lamina este desmán, aunque sus ojos no lo vean y su corazón no lo sienta. Sacrificando a piezas como a este interventor, el campo vuelve a ser orégano. Pero los hechos, los simples y contundentes hechos están aquí. Del anterior equipo municipal de Orihuela, hay 7 imputados por corrupción. En el anterior municipio donde Fernando fue Interventor, Crevillent, el alcalde Augusto Asencio se enfrenta a dos presuntos delitos de prevaricación y contra el medio ambiente.

“Van a por él”
Poco antes de las navidades, Fernando recibió un mensaje en su teléfono móvil: “van a por ti”. ¿Es posible pensar que algo así no llegara a suceder? El ayuntamiento de Orihuela ha dejado de estar en manos de PSOE y Verdes; tras las elecciones de mayo de 2015, el PP se ha hecho con la alcaldía. El nuevo alcalde, Emilio Bascuñana, pasó a ser conocido en toda España en los días previos a las navidades por un sorprendente decreto contra Fernando. El regidor decretaba interrumpir las vacaciones navideñas del interventor con la disculpa del trabajo pendiente, enumerando tareas que no le correspondían. El caso llegó a los tribunales, donde una juez dictaminó el derecho del interventor a sus vacaciones. La Cadena SER informaba de ello el mismo 26 de diciembre. Toda España supo de ese modo hasta qué punto el interventor Fernando Urruticoechea se haya sometido a un hostil escrutinio.
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El alcalde de Orihuela, Emilio Bascuñana. Foto: orihuela.info

El de las navidades era solo el último. En los días previos Fernando recibió con alivio la desestimación de una millonaria demanda contra él. La había puesto la poderosa empresa Abornasa, adjudicataria de la recogida y tratamiento de residuos en varios municipios del Levante. A mediados de 2014, en una charla ofrecida en Sevilla, Fernando puso en solfa el lucrativo negocio de las contratas municipales de la recogida de basuras en el Levante y aseguró que el contrato de la planta de Abornasa era ilegal y que las principales, 

Abornasa, y las de los empresarios Fenoll y Enrique Ortiz actuaban como un cartel.
Abornasa demandó a Fernando por delitos contra el honor. Reclamaba decenas de miles de euros. Obligó a Urruticoechea a contratar a un abogado. Los empresarios Fenoll y Ortiz se encuentran imputados en el caso Brugal, una vasta red de sobornos y tráficos de influencias en la adjudicación de los contratos de basuras en toda la vega baja de Levante. Tirando del hilo de todas las sociedades de las decenas de consejeros de Abornasa, se encuentra un consejero, cuyas iniciales son P.C.C, que ha participado en empresas en las que participa Enrique Ortiz. En el período de tramitación de la demanda, en septiembre del 2015, llegó una sentencia del Juzgado contencioso de Elche decretando la nulidad del contrato del ayuntamiento de Crevillent con la planta de basuras de Abornasa, por su ilegalidad ambiental. Finalmente, Fernando llegó a un acuerdo extrajudicial con Abornasa  pero ha tenido que hacerse cargo de la minuta de su abogado que según tarifas del Colegio de abogados le ha supuesto 13.000€.

Una batalla librada, otra en el horizonte. Desde su incorporación el 9 de noviembre, tras ocho meses de baja por dos operaciones, Fernando libra otra pelea diaria. Si consiguió librarse de un juicio, ahora pende sobre él uno en el que se libra sentencia día a día y en el que no puede defenderse. La prensa local le ha puesto en el punto de mira. El diario Información ha publicado desde el 18 de noviembre 33 “noticias” en las que Urruticoechea aparece, en boca de concejales, como responsable de las más variadas carencias. La situación ha llevado al Colegio de Secretarios Interventores de valencia y a diferentes asociaciones a salir en defensa de Urruticoechea.

El rastro del agua sucia
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Registro en la sede ACUAGEST en Santiago de Compostela. Foto: abc.es

Si el negocio de las basuras ha marcado buena parte de la tramoya de la corrupción en Levante, el de la gestión del agua no lo ha sido menos. La privatización y gestión del agua es un negocio lucrativo a más no poder, en una zona como el Levante español donde ese recurso es tan escaso. Fernando se refiere a los adjudicatarios como la “bestia parda”. Como interventor en Crevillent cuvo litigios con la todopoderosa ACUAGEST. Las puertas de esta gran empresa, asociada a Agbar, parecen abiertas a políticos. El actual teniente de alcalde de Orihuela, Paco Sáez Sironi ha sido gerente de AQUAGEST durante 22 años. El que fuera portavoz y hombre fuerte del grupo municipal del PP y apartado tras su imputación, David Costa Botella, ocupa ahora cargo en Hidraqua, el nuevo nombre comercial de Aquagest en Alicante, tras la difusión del caso Pokemon de la mafia del agua en galaicia y Asturias.

Para Acuagest, Orihuela es una plaza importante. El intransigente actuar conforme a la ley de un interventor, puede ser un estorbo. Gerentes políticos o políticos gerentes tienen en Fernando Urruticoechea un obstáculo a salvar. Acuagest es conocida por su modo de salvar obstáculos de esta naturaleza. La juez Pilar de Lara instruye desde un juzgado en Lugo una causa contra esta empresa, a la que denomina como mafiosa tras organizar una red de amaños, sobornos y acoso a funcionarios en los contratos municipales del agua en Galicia, Asturias y Cataluña.

A las 8.00 horas de la mañana en una Orihuela que se asemeja más a la Vetusta moral de Clarín, Fernando ha abierto su despacho en el ayuntamiento sin saber qué se encontrará hoy. En las cafeterías adyacentes la gente se desayuna con la prensa llena de noticias sobre nuevos concejales detenidos por amaños.

lunes, 18 de enero de 2016

De la Serna y Arístegui: comisionistas de una empresa asturiana

De la Serna y Arístegui buscaban otro 'pelotazo' de tres millones en Panamá
El Mundo 18/01/2016

El tándem Gustavo de Arístegui/Pedro Gómez de la Serna no le hacía ascos a nada a la hora de conseguir comisiones. Como ha publicado este diario, lo mismo intermediaba en el mercado de los medicamentos genéricos en Dubai, que cobraba comisiones por tonelada de cemento vendida en el Congo, que se llevaba un pico porque una firma española construyera una carretera en Moldavia.

Pero, fundamentalmente, los grandes negocios los realizó en dos países: Argelia, en el epicentro de lo investigado por la Fiscalía Anticorrupción, la Udef y la Audiencia Nacional; y Panamá.
En el país centroamericano, el ex embajador Arístegui y el aún diputado Gómez de la Serna, de baja en el PP y por ello en el Grupo Mixto en el Congreso, llegaron a negociar hasta dos pelotazos por valor, en su conjunto, de hasta tres millones de euros, sin que se sepa hasta el momento, en el curso de la investigación, cuánto dinero pudieron llegar a cobrar. Todo ello por intermediar en la obtención por parte de dos empresas españolas, Elecnor y Contratas Iglesias, de varios contratos para la construcción de hospitales.

En agosto de 2009 Arístegui, que era en ese momento diputado y portavoz del PP en la comisión de Exteriores, y De la Serna, que en ese momento no ostentaba cargo político tras ocupar diversas responsabilidades en gobiernos del PP, firman un acuerdo denominado de agencia con la firma asturiana Contratas Iglesias.

Fue uno de los primeros clientes de Voltar Lassen, la marca registrada por los dos políticos (el nombre, curiosidad, procedía de un sueño del diplomático, según le contaba éste a quien preguntaba). Según el documento, en poder de este diario, se comprometían a buscarle negocio a Contratas Iglesias en este país, y a «presentar al personal de la empresa a los clientes potenciales tanto en el GOBIERNO como en empresas PÚBLICAS y PRIVADAS», con las mayúsculas que se reproducen aquí. Es decir, se comprometían a hacer lobby en favor de la sociedad asturiana.

Arístegui y De la Serna, según el contrato, cobrarían 8.000 euros mensuales a Contratas Iglesias por hacer gestiones, y después «entre un 2,5 y un 5%» de comisión de las obras que se consiguieran, habitualmente carísimas infraestructuras.

La situación iba a dar sus frutos rápidamente para Arístegui y De la Serna, quienes poco después, en noviembre de 2009, firmaban una ampliación del acuerdo con Contratas Iglesias por el que, ante el primer viaje a Panamá de los directivos de la firma asturiana, cedían sus derechos a otra empresa, Río Celeste, para que les acompañara en su búsqueda de negocio en el país.

En el papel, Arístegui y De la Serna subían un poco la comisión que se llevarían en caso de lograr trabajo, dejándola entre el 3,5% y el 5%, y además marcaban el territorio como suyo en exclusiva: todos los contratos obtenidos por la empresa en la República de Panamá estarán sujetos a la retribución fijada. Es decir, aunque Contratas Iglesias consiga un negocio sin la ayuda de Arístegui y De la Serna, estos cobrarán su parte.

Río Celeste era la sociedad de un personaje que, según comentó De la Serna a este diario, «se le acercó a Gustavo [de Arístegui] un día tomando una cerveza»: se llamaba Juan Gestoso, era «un empresario con muchos años de experiencia en Panamá». Con el tiempo, Gestoso tendría problemas con los dos políticos y, según una grabación realizada a De la Serna y publicada por este diario, «casi llega a pegarse» con Arístegui en un Corte Inglés de Madrid.

Se desprende de las grabaciones que Gestoso dejó a los dos políticos fuera de algún negocio y éstos tuvieron que aceptarlo para «no perder el cliente»: esto es, la empresa española captada por ellos y derivada a Gestoso, que finalmente, igualas aparte, se quedaría con la comisión verdaderamente golosa: la de la obra.
En definitiva, según la denuncia en Anticorrupción, Contratas Iglesias habría conseguido gracias a la mediación primero, de Voltar Lassen y, después, de la firma de Gestoso, obra pública en la construcción de cuatro centros hospitalarios en el país centroamericano, por valor de unos 40 millones de dólares.

Parecido trance pasaron los dos comisionistas con la empresa de matriz vasca Elecnor, investigada por el juez José de la Mata. La firma acordó que los dos políticos le ayudarían, primero a través de Karistia (Arístegui) y luego con Scardovi (De la Serna) a abrir negocio en Panamá, pero finalmente éstos derivaron la actividad a Gestoso en 2012.

Elecnor consiguió un buen contrato en Panamá: la ampliación y rehabilitación del hospital público Dr. Rafael Hernández, en la provincia de Chiriquí. La obra, aún en curso según la web del Gobierno panameño, está presupuestada en 113 millones de dólares, y Elecnor la realiza en UTE con Acciona, en una relación de 35%-65%, lo que probablemente determina la comisión a cobrar.

En las grabaciones en poder de la Fiscalía Anticorrupción, De la Serna menciona algunos viajes a Panamá. En concreto, uno en el que, asegura a un colaborador, le han invitado a participar en actos por el aniversario de la Constitución del país. El diputado le dice en ese momento a su socio que va a aprovechar para pasar por «el ministerio y decirles» que un intermediario con el que ha trabajado «es un hijo de puta».